La Vida se manifiesta en nuestras vidas siempre y cuando mantengamos abiertos los caminos del interior. El actual ritmo de vida y los requerimientos de nuestra sociedad dificultan cada vez más ese acceso al interior personal en el que se encuentran las materias primas para la construcción de nuestras vidas. Sin darnos cuenta, nos autoexiliamos de nuestro hogar interior. Allí, utilizando la imagen del Maestro Eckhart, Dios se encuentra como en su casa, pero nosotros nos sentimos extranjeros.

Educar la Interioridad es favorecer los procesos y proporcionar las herramientas que nos permitan volver a casa, al hogar interior para desde allí vivir unidos a los demás, al mundo, a Dios.

lunes, 2 de febrero de 2026

La educación de la interioridad. Claves de bóveda. Presentación en Donostia


El pasado día 2 de enero presenté mi último libro en el colegio La Salle de Donostia. Nos encontramos en un ambiente de familia y amistad. 

En la mesa, Joan Ortín representando al equipo de titularidad de la compañía de María y el Hno. José André Sanchez Abarrio en representación del campus La Salle Madrid.

Las intervenciones de Joan y de José Andrés fueron una excelente aportación para comprender qué aporta la EI tanto en el ámbito escolar como en la Universidad y qué retos lanza en cada uno de esos ámbitos educativos.

Fue muy interesante el momento de diálogo con quienes asistieron.

En el enlace podrás ver la noticia.

Exitosa presentación en Donostia del nuevo libro de Elena Andrés: La Educación de la interioridad - CSEU La Salle




viernes, 30 de enero de 2026

camiRantes

Hoy es el día de la Paz y la no-violencia. 

Hoy, un grupo de 18 monjes budistas, liderados por el venerable Bhikkhu Pannakara, recorre Estados Unidos a pie desde el 26 de octubre pasado. La denominada "Marcha por la paz" se ha convertido en un gesto revolucionario y disruptivo en medio de las atrocidades vividas en Minneapolis.

A pesar de las enormes nevadas y el frío, los monjes avanzan recibiendo el saludo y la emoción de los habitantes de las ciudades por donde pasan. Ellos regalan pulseras y bendiciones, sonríen, saludan, aceptan flores y frutas. Ver los vídeos que  cada día se comparten resulta consolador porque se percibe la enorme potencia de un gesto tan sencillo, humilde y pacífico, simplemente caminar...




En muchos colegios hoy se hablará de Gandhi. Un 30 de enero de 1948, Mahatma Gandhi fue asesinado a punto de comenzar sus rezos.. Mucho antes, el 12 de marzo de 1930, había protagonizado la Marcha de la sal. Aquella marcha fue un acto revolucionario sin parangón en la India y en el mundo. Gandhi comenzó a caminar en dirección al mar para recoger sal. Las leyes del Imperio británico prohibían a los indios recolectar sal.

Más de 300 kilómetros fue la distancia recorrida por Gandhi desde su retiro religioso en Sabermanti, en el oeste de India, hasta Dandi, en la costa del mar Arábico. Un recorrido que duró casi un mes y que logró llamar la atención de la prensa internacional. En su transcurso fue sumando a miles de personas por el camino, transformando el pequeño grupo de manifestantes inicial en una procesión de kilómetros.

Cuando la Marcha de la sal llegó a su destino, el 6 de abril de 1930, Gandhi hizo una acto simbólico que encerraba un significado político enorme: entró en el agua y caminó hasta la orilla en la que se encontraban los depósitos de sal. Allí, cogió un puñado de arena rica en sal, alzó su mano y pronunció la famosa frase: "Con este sencillo gesto sacudo los cimientos del imperio británico".

A partir de ese momento miles de personas de todo el país se unieron para recolectar ilegalmente sal siguiendo el gesto de desobediencia civil de Gandhi. La reacción del imperio fue brutal y despiadada: más de seis mil personas fueron detenidas, incluido el propio Gandhi. Y el 21 de mayo unas dos mil quinientas personas que avanzaban pacíficamente hacia las salinas de Dharasanam fueron golpeadas y maltratadas. Dos persona fallecieron. Esta brutal represión, conmocionó al mundo y puso en jaque a los británicos.

Un año más tarde, Gandhi fue puesto en libertad y llegó a un acuerdo con el virrey británico, Lord Irwin, para liberar a otros presos y reconocer el derecho de los indios a explotar los recursos salinos. Además, viajó a Londres como el único representante del Congreso Nacional Indio para participar en la mesa redonda para modificar la Constitución de la India. Allí se encontró con la negativa a aceptar la independencia y el desprecio de políticos como Winston Churchill. La independencia india tendría que esperar aún hasta 1947, sólo unos meses antes de que Gandhi fuera asesinado.

Creo importante que hagamos memoria de estos hechos en un momento tan convulso del mundo. Gaza aún arde y sufre. Putin continúa masacrando Ucrania. En Irán el pueblo clama por un cambio mientras es atacado por el sistema de los Ayatolás. Trump se pasea por el mundo como sheriff autoproclamado y matón del barrio, mientras la UE, silenciosamente, deja de mirar a USA para mirar, precisamente, hacia la India y de firmar con ella una pacto de libre comercio cuyas consecuencias aún desconocemos pero que marca un cambio de rumbo histórico.



Y, entre todo esto, las atrocidades del ICE en Minneapolis, ponen en marcha a ese grupo de 18 monjes que caminan y caminan como clamor por la Paz.

Quisiera poner el foco en ese gesto de caminar, de "marchar". La "marcha meditativa" o KINHIN, es una práctica propia del zen, pero también presente en las tradiciones monásticas cristianas. He tenido la oportunidad de practicarla a lo largo de mi formación en Leibterapia y he decir que es uno de los elementos  de la meditación zen que más me han impactado y enseñado. Mi maestra, Laia Monserrat la describe así:  Por marcha meditativa entendemos el ejercicio que hace del andar un gesto espiritual y que procura una profunda sensación de paz y orden interior. Cuando hablamos de meditación estamos haciendo referencia a un estado en el que la persona que medita se pone al servicio de lo esencial, se abre internamente al contacto con lo que hay fuera y dentro de ella, sin juzgarlo. La meditación no es una comprensión intelectual del mundo, es una experiencia. 

Paz y orden interior, porque ahí empiezan todas la batallas: dentro de cada uno de nosotros.

Caminó Gandhi, caminan los monjes budistas de USA, caminó el pueblo de Israel cuarenta años por el desierto, caminó Jesús por las calles y pueblos de Israel y Él nos dijo: Yo soy el camino...

Caminar, ese acto tan sencillo tan cotidiano pero que encierra tanta magia. El camino como símbolo de la vida. Y caminar como proclama silenciosa de justicia, cambio social y paz.

Caminar con conciencia, presente a cada paso, presente al camino mismo, sin pretender llegar. Caminar libre, con poco equipaje, caminar abierto al encuentro. Caminar como metáfora de que todo es cambio continuo y es absurdo pretender aferrarse a algo.

Un camino, una marcha que hoy, en este comienzo del 2026, es un gesto revolucionario.


No dejo de ver las noticias sobre la Marcha por la Paz. Recuerdo a Gandhi... Recuerdo tantas marchas que han nacido como clamor contra el opresor. Me pregunto cómo recibirán en la capital estadounidense a estos monjes. ¿Les acusarán de terroristas o de extremistas de izquierda? ¿Confundirán sus bastones y sombrillas con rifles y les dispararán? ¿Les expulsarán por no ser de raza caucásica?

Es tan enorme el contraste entre estos dieciocho hombres camiRantes y el orgullo y soberbia de Trump y su séquito... Es como ver a David contra Goliat, es como en la plaza de Tiananmén en 1989: un hombre pequeño frente a los grandes tanques de guerra...


Todo hoy nos invita a ser camiRantes, es decir, aquellos que no sólo caminan sino que se abren a recibir lo que el camino les quiera revelar. CamiRantes transitando los caminos de la verdadera humanidad. 
Hoy resonará en los colegios aquella emblemática frase de M. Gandhi: "No hay caminos para la paz, la paz es el camino". Así caminan, en paz y por la paz esos dieciocho monjes. Su gesto es toda una proclama. ¿Escuchará quién tiene que escuchar?




martes, 13 de enero de 2026

La Educación de la Interioridad: claves de bóveda. Presentación del libro

 


El mes de octubre del año pasado salió a la luz mi último libro sobre la Educación de la Interioridad en el que presento los fundamentos teóricos que le dan raíz y horizonte a la propuesta práctica. Ha sido un libro complejo en su redacción porque ha supuesto elegir qué decir y qué no acerca de este paradigma pedagógico que configura mi vida y reflexión desde hace más de veintidós años.

En ese sentido, tiene algo  de "confesión" personal ya que he volcado en sus páginas reflexiones que me han acompañado y me acompañan en el día a día, que me confrontan, que me inquietan y que me inspiran.

El momento actual en el que la Educación de la Interioridad ya no "suena raro" es muy diferente del contexto en el que comencé a crear mis primeras propuestas para los alumnos del colegio donde trabajaba en el año 2000. En aquel momento, parafraseando al gran poeta catalán Miquel Martí i Pol, todo era posible y todo estaba por hacer. Día a día, desde mis clases de Religión y como coordinadora de Pastoral, aprendí a escuchar a mis alumnos, especialmente a los de Secundaria. Percibí claramente la urgencia de recuperar la escucha y el cultivo de la dimensión interior como camino para el cultivo de la fe.

La mayoría de mis alumnos, aunque estudiando en una escuela católica, eran ajenos al hecho religioso cristiano, pero también había numerosos alumnos de otras tradiciones religiosas, unos más conscientemente creyentes, otros  sólo de nombre, como suele pasar. 

Eran tiempos en los que los móviles y ordenadores comenzaban a irrumpir en nuestras vidas. Tiempos de CDs y después de la maravilla del MP3, con cientos de canciones a toque de un botoncito. Pero aún no eran los tiempos del wtsapp ni de las redes sociales, auqnue estas últimas ya "asomaban la patita".

Empezaba el siglo XXI y percibíamos que nuestros alumnos nos lanzaban retos de todo tipo que, con los años, se han ido incrementando.

En mi caso el reto que sentía más claro era cómo hablar de Dios a quien no tiene interés por Él porque lo percibe como "algo", como "ideas" y no como un Tú cercano y que ilumina la vida.  Cómo hablar de espiritualidad a quien la percibe como algo aburrido, ajeno al día a día pero, además, cómo ayudar a aquellos a adolescentes a perder el miedo y atreverse a entrar en su interior y descubrir toda la belleza y potencia que allí vive, pero que pide ser cultivada como quien cuida un jardín.

Me di cuenta de que el camino era precisamente, comenzar por descubrir que hay una dimensión interior común a todos: nuestro interior. Explorar con ellos los territorios interiores, atrevernos a ser lo que, años después llamé "camiRantes". 

Con esos chicos y chicas compartí esa fascinante aventura durante cinco años y los frutos fueron hermosos y abundantes. Ahí se encuentra la semilla que dio origen a todo lo que vino después.

Como decía, en el año 2000 ya percibíamos los retos que el nuevo milenio traía consigo para el mundo educativo y más en concreto para la Pastoral escolar. Uno de ellos era el de la aparición de nuevas tecnologías y de modos de vida que a todos nos volcaban más hacia fuera que hacia dentro. Visto desde el presente, aquel "pasado" me resulta tierno y me hace sonreír que me pareciera un reto porque lo cierto es que nuestra vida ha ido creciendo en complejidad de forma exponencial y qué decir del mundo escolar.

Pero también es cierto que sigue habiendo un reto que será común a todas las generaciones y contextos vitales: el reto del "conócete a ti mismo" que resuena desde la Gracia clásica hasta hoy. En todas las edades de la humanidad, el ser humano ha vivido con dificultad esta relación con lo profundo, con la búsqueda de su identidad y de su sentido. Por ello, también en todas las edades de la humanidad ha habido buscadores, exploradores, "camiRantes" que ha trazado mapas que otros hemos seguido.

Quizá lo que hace diferente a este momento de nuestra historia sea que la humanidad se dirige paso a paso hacia un nivel tecnológico nunca antes visto y semejante en su calado a otros periodos de la historia que marcaron un no retorno, como la invención de la imprenta o la revolución industrial.

Con la IA ya presente en nuestras vidas y en la aulas, más que nunca, debemos seguir escuchando los retos inherentes a nuestros tiempos. Precisamente por el mundo científico-técnico en el que vivimos, debemos buscar los modos propios de  acompañar a nuestros chicos y chicas en el camino de ser ellos mismos, de cuidar su luz interior, su peculiaridad. Tenemos el deber de abrirles los ojos y el corazón para que sean capaces de acoger y descubrir la belleza y la bondad de la humanidad y que puedan ser agentes de humanización de una sociedad que corre el peligro de deshumanizarse o de "trans humanizarse" antes de haber sido verdaderamente humana.

El libro que presentaré, es una pequeña aportación, es mi modo de decir que los educadores y educadoras debemos ser valientes e "ir más allá" de lo cómodo, de lo que "vende" , de lo que impone el sistema y no descuidar el camino que trascurre en la "séptima dirección", la de la interioridad.

Si algo de todo esto te interesa, te llama, te atrae, te genera curiosidad, te espero en las páginas de mi libro, pero también sería fabuloso conocernos y vernos en Donostia o en Barcelona, los dos lugares donde lo presentaré. 

En Donostia-San Sebastián, estaremos en el colegio de La Salle ya que el mundo Lasaliano fue el que primero acogió con convencimiento y tesón la Educación de la Interioridad, en representación de La Salle estará el Hermano José Andrés Sánchez Abarrio, en representación del Campus Universitario La Salle-Madrid donde impartimos el Posgrado de Educación de la Interioridad. 

Y habrá representación de la Compañía de María que fue quien tomó el testigo en ese convencimiento y tesón. Estará en la mesa Joan Ortín, miembro del ETE de la C.M. y responsable de su modelo de Evangelización. Ambas familias: La Salle y Compañía de María forman parte importantísima de mi vida desde que las conocí y tenían que estar. A José  Andrés y a Joan les agradezco profundamente su amistad, su apoyo  y su fe en mi propuesta, además del esfuerzo que van a realizar al venir hasta Donostia para estar ese día. Será mi regalo de cumpleaños.

Y en Barcelona porque es donde todo nació y era de justicia vivir un día de celebración allí. Gracias a los buenos amigos que allí tengo, la celebración se realizará en la sede de Cristianisme i Justicía, lugar emblemático. Estará a mi lado Josep Otón, y no podía ser de otra forma porque fue a su lado y con Jordi Osúa, con quienes comencé a ofrecer los primerísimos Talleres de Interioridad en diversos grupos de parroquias de Barcelona, grupos de fe y en Galicia desde donde nos llamarón varias veces. Los tres fuimos auténticos pioneros y exploradores. 

Con Josep Otón me une una amistad de años, un hondo cariño y reconocimiento mutuos, además, él tuvo a bien escribir el prólogo para este libro. Y estará también Javier Melloni s.j. quien me ha hecho el gran regalo de querer acompañarme ese día. Javier fue mi acompañante espiritual en un momento de decisiones importantes y decisivas para mi vida pero, además, fue quien me animó a embarcarme en la puesta en marcha del Casal Lluís Espinal en La Cova de Manresa, un espacio para cultivar la interioridad de los adolescentes y jóvenes. La Cova es ese lugar único donde Ignacio vivió su despertar y redescubrimiento de sí mismo y de Dios. Tuve el inmenso honor de vivir  y trabajar allí durante seis años. Aquella fue una etapa decisiva para mí y para este modelo de Ed. de la Interioridad. La presencia en la mesa de presentación de Josep Otón y de Javier Melloni son un resumen de los años que viví en Barcelona y que se traduce en personas increíbles que acogieron mi vida y me impulsaron a ir siempre más allá.

Tras cada palara y cada frase de este libro, hay mucha vida, muchos encuentros, conversaciones, rostros de cientos de profesores y profesoras de toda España, Portugal y Latinoamérica, desvelos, momentos de "bajón" y momentos de verdadero Tabor. La Educación de la Interioridad es parte inseparable de mi vida.

Te invito a unirte a esta historia si quieres.



lunes, 15 de diciembre de 2025

EN CAMINO CON TODOS

 





REGRESO A CASA... El cemento frío de mi familiar calle, de pronto se transforma en una mullida alfombra de hojas otoñales. Mi paso se hace más consciente. Percibo bajo mis zapatos algo diferente. Me parece que los árboles desnudándose, me regalan un trocito de naturaleza amiga para alegrarme el camino a casa. En las ciudades tenemos "trocitos" de naturaleza domesticada. Naturaleza que no molesta porque está bien acotada. Pero nuestra madre tierra es generosa incluso con quienes no la cuidamos, con quienes la esclavizamos y reducimos a anécdota. Ella, generosa, se desnuda de sus hojas y me las regala como caricia para mis pasos. Y yo se lo agradezco.
Camino de regreso a  casa y me siento como la pequeña Dorothy siguiendo el camino de baldosas amarillas, solo que ahora son hojas amarillas y naranja y marrones, silentes caricias de árbol señalándome el camino a casa. No sólo a mi casa de cada día. 
El camino a casa que es el camino hacia mí misma y hacia los demás y hacia el planeta.

No puedo evitar escuchar en mi interior: "PREPARAD LOS CAMINOS AL SEÑOR"... ¿Qué caminos, Señor, son los que quieres recorrer? ¿Por qué caminos quieres que caminemos tú y yo? Sigo escuchando... El caminito de hojas se transforma en un camino que va mucho más allá... Que me lleva más allá del portal de mi casa, más allá de donde yo quiero o deseo ir. 
Es estrecho el camino... Pero cabemos todos. Estamos invitados todos. Lo construimos entre todos. Lo caminamos unidos, sin pisarnos, sin luchas por ver quien llega primero, porque es a nosotros mismos donde debemos llegar. Es un camino alfombrado de compasión, de amabilidad y justicia, de ternura y de paz....
Es un camino que desemboca en  los brazos abiertos de un Dios que nace en el pesebre del corazón de los sencillos.











viernes, 28 de noviembre de 2025

Tú ya viniste...

 











Ø  Maranatha significa ‘el Señor viene’. Es la transcripción de la palabra griega μαραναθα (maranatha), que a su vez proviene de la expresión de origen arameo mâran'athâ.



Marana-Tha!! (no eres tú quien ha de venir, Señor...)

 

¡VEN!...

Tú ya viniste, Señor de nuestra Historia

Ya pusiste tu tienda entre nosotros

y nosotros te expulsamos.

 

Te dijimos de mil maneras que no te queremos

en nuestros "centros"

 políticos, económicos, ni religiosos.

 

Tu Presencia nos molestó, Jesús,

profeta andariego de las ciudades y pueblos,

amigo de los que molestan a unos y a otros.

 

Tú ya viniste, Señor de la Vida,

ya nos dijiste por donde transita el camino de la verdadera Humanidad,

tanta claridad nos molestó.

 

Te dijimos que no hablaras de Dios,

que no hablaras de política,
que no hablaras del ser humano,

 

Hablaste demasiado y demasiado claro,

con gestos y con palabras,

con silencios y con abrazos.

 

Tu ser libre se nos clavó

allí donde todo estaba confortablemente situado...

Nos sobrabas en la ecuación.

 

Tú ya viniste y, a nuestro pesar,

te quedaste

en el rostro de cada hermano.

 

Pusiste tu tienda-templo

en el corazón de los pisoteados

en el alma del pueblo aplastado.

 

Ahí te has quedado

y sigues viniendo,

en cada clamor de sufrimiento, 

en cada rostro ensangrentado,

en cada par de pies cansados...

 

Y desde los empobrecidos de este mundo sordo y ciego,

nos tiendes tu mano tierna de niño en Belén,

tu mano de profeta libre desde los caminos

tu mano con marca de clavo desde el Calvario

y nos dices: ¡VEN!


No eres tú quien ha de venir, mi Señor,

soy yo quien he de ir

al dolor de cada hermano.



domingo, 2 de noviembre de 2025

Anhelo y Esperanza

 


La noche del 31 de octubre se ha convertido en una de las celebraciones más populares del mundo. Aunque hoy la asociamos con Estados Unidos, Halloween hunde sus raíces en las ancestrales tradiciones celtas europeas, llegando al continente americano con los inmigrantes irlandeses del siglo XIX.

Contrario a la creencia popular, la palabra Halloween tiene raíces cristianas. Proviene de la forma escocesa 'All Hallows' Eve' (víspera de Todos los Santos), donde 'even' significa noche en escocés y se contrajo con el tiempo hasta convertirse en Halloween. Esta festividad está profundamente vinculada con las celebraciones cristianas de Todos los Santos (1 de noviembre) y los Fieles Difuntos (2 de noviembre), conocidas colectivamente como 'Allhallowtide'.

Esto leo en varios artículos donde se reflexiona sobre el carnaval de Halloween. Sí, digo carnaval, porque va de disfrazarse además de pasarlo bien pasando miedo.

Por un lado es un poco reconciliador caer en la cuenta de que no es un producto made in USA en origen, aunque por otro desconsuela que de nuevo USA nos mete el gol y aquí estamos copiando el modo estadounidense: consumiendo calabazas, disfraces y "trucos o tratos" varios en un país donde eso nunca se había vivido así.

Lo que celebramos ayer es la Fiesta de Todos los Santos, es decir, celebrar que en el mundo ha habido, hay y habrá hombres y mujeres que son ejemplo, luz, inspiración de lo que es la cualidad humana profunda. De algunos sabemos sus nombres de otros y otras no, pero sabemos que el ser humano es capaz de una bondad y una belleza asombrosas.

Hoy lo que celebramos es LOS FIELES DIFUNTOS es decir,  el RECUERDO AGRADECIDO de los seres íntimos, de los cercanos, de familiares, amigos, conocidos que ya murieron. La fe nos dice que viven ya en otro nivel de existencia. La fe nos dice que la muerte no es la última palabra. Pero, para quienes hemos perdido ya varios seres queridos, hay algo que también sucede: sentimos que viven muy dentro de nosotros. Sentimos que en lo más central de nuestro ser está su presencia amorosa. Brotan en nosotros recuerdos que emergen claros a medida que pasa el tiempo desde su marcha. Con el paso de los años, el dolor va dando paso a una añoranza amorosa. A ratos duele, a ratos arranca una sonrisa porque viene acompañada de un olor, de un sabor, de un color, de algo que hemos visto y le gustaba a papá o a mamá o la tía, o al amigo.... De pronto, en la vida cotidiana, descubrimos multitud de sacramentos de la presencia de los que se fueron pero están en nuestra entraña. Y nace el dar gracias por sus vidas, no perfectas seguramente, pero tan importantes y significativas para nosotros.

Personalmente, no puedo hacer vivir todo esto junto a disfraces de monstruos e historias de miedo. Me parece una falta de respeto. En todo caso, pienso en el modo en el que en la cultura mexicana se venera a los muertos y eso me parece más humano y más espiritual que toda esta cosa rara en la que nos hemos dejado meter. ¿Acaso tiene sentido comprar papel higiénico de Halloween? Sí, es lo último que he visto y que me ha dejado con una mezcla de estupefacción y asqueo por el modo en el que comercializamos todo (más allá del chiste "escatológico" de un papel higiénico con calabazas, murciélagos)

Una espiritualidad honda y verdadera, no nos lleva a hacer chanza de la muerte ni a transformar a los seres difuntos en monstruos aterradores que salen de sus tumbas para meternos el miedo en el cuerpo. Una verdadera espiritualidad nos lleva a conectar con el hecho de que la muerte nos recuerda nuestra finitud y nos abre a preguntas hondas sobre el sentido de nuestra existencia. Cada uno encuentra sus respuestas. La fe cristiana nos dice que nuestro horizonte es la Eternidad, una eternidad que es abrazo con el Creador, que es reencuentro con todos los que formaron parte de nuestra vida.


Quienes hemos podido acompañar la muerte de algún ser querido, en mi caso mi padre,  mi madre y más de un amigo, hemos sido regalados con algo único. Ver nacer y ver morir creo que son dos experiencias que nos reconcilian con la vida. Acompañar la muerte de un ser amado, por más que comporte dolor, nos introduce en un Misterio insondable que toca nuestras entrañas y nos deja una huella de amor, paz y sabiduría.

Eso no da miedo, eso crea un anhelo interior, eso genera Esperanza y la Esperanza mueve a vivir plenamente aquí y ahora lo que toca vivir, a la vez, que os ayudará a vivir el momento de nuestra muerte sin lucha, sino en abandono a ese último suspiro que cerrará nuestros ojos físicos pero nos abrirá a la revelación de lo esencial.

Nada más lejos de trucos o tratos, de monstruos y sustos.

miércoles, 15 de octubre de 2025

La Educación de la Interioridad: Claves de bóveda


CON GRAN ALEGRÍA OS COMUNICO QUE YA ESTÁ A LA VENTA MI NUEVO LIBRO: 

LA EDUCACIÓN DE LA INTERIORIDAD.CLAVES DE BÓVEDA. 

En él encontrarás toda la fundamentación teórica de mi modelo de EI  y algunas sesiones para los claustros educativos.

Es el primero de una colección de libros que expondrán la teoría y la práctica de la EI entendida como "aprender a ser cuidando el ser".

Espero de corazón que sea útil para los colegios que buscan una implementación bien fundamentada de la EI.

 

lunes, 22 de septiembre de 2025

Medio arco iris


 


“Y dijo Dios: ‘Ésta es la señal del pacto que yo establezco entre mí y vosotros y todo ser viviente que está con vosotros, por siglos perpetuos: mi arco he puesto en las nubes, el cual será por señal del pacto entre mí y la tierra. Y sucederá que cuando haga venir nubes sobre la tierra, se dejará ver entonces mi arco en las nubes. Y me acordaré del pacto mío, que hay entre mí y vosotros y todo ser viviente de toda carne; y no habrá más diluvio de aguas para destruir toda carne’”.

Génesis 9:12-17


Hoy, al ver desde mi casa este medio arco iris, me ha asaltado el corazón el recuerdo de la promesa de Dios y de la respuesta humana siempre "a medias". Medio arco iris que me recuerda que la promesa de Dios es independiente de nuestra respuesta, su mano siempre está tendida hacia nosotros. Pero esto no nos excusa del camino que nos toca hacer como humanidad. 

Hay otra mitad del arco iris que no se ve, es la parte que cada uno debe construir transitando del odio al amor, de la indiferencia a la implicación, de la pasividad a la acción, de la división a la unidad, de la sospecha a la confianza. En definitiva, se trata de recorrer el camino de la verdadera humanidad.

Ninguno de los poderosos del mundo invita a recorrer ese camino ni es modelo de ello. No nos engañemos. No hay bandera, ni ideología, ni proclama política que nos lleve por ese camino. Resulta evidente la tibieza de los estados en su denuncia de los horrores de la guerra, de toda guerra, de la injusticia, de toda injusticia, del trato de lo seres humano como medios para intereses bastardos, sobre todo, intereses económicos.

El medio arco iris que hoy no veo es un reto que se me lanza: yo he de trabajar por la paz. Yo he de ser pacífica en mi vida cotidiana. 

Pero también el medio arco iris de hoy ha sido como la expresión clara y firme de que las muertes de este mundo no se solucionan con bonitas palabras. Falta un firme deseo y una determinada acción en pro de la vida, de la defensa clara y con actos de toda vida amenazada. 

Ese medio arco iris ha sido como una llamada a no entrar en el juego de falsedades de este mundo. La vida es vida y la muerte es muerte, por más que a la muerte le llamen "daño colateral" o "mal menor" o de mil modos más. Un niño muerto de hambre es un niño muerto de hambre, un niño muerto por una bomba es un niño muerto por una bomba. ¿Quién provoca el hambre, quién lanza la bomba?. Miles de israelíes asesinados por Hamás son eso, miles de vidas asesinadas por Hamás. Miles de palestinos asesinados por el ejército israelí, son eso, miles de palestinos asesinados por el ejército israelí. ¿Quién ordena los asesinatos? ¿Quién hace rehenes? ¿Quién moviliza al ejército?

La hambruna en África es eso, hambruna, millones de muertos de inanición. Las guerras interminables en el continente africano, son eso, guerras que matan personas e ilusiones. ¿Quién permite ese hambre? ¿Quién incita esas guerras?

Los regímenes corruptos en medio mundo son eso, regímenes corruptos. ¿Quién corrompe y quién se deja corromper?

El medio arco iris me pregunta por el "quién" y no por el "porqué" de nada. Tras cada guerra , hambre, injusticia, hay un "quien" que lo permite, lo incita, lo inocula como medio de poder. Los porqués son en su totalidad excusas y mentiras.

Tras cada muerte provocada, emerge el deseo de venganza. Y ese es el lobo que le gusta alimentar a los "quienes" de este mundo.

Dicen que hoy es el día de la Paz. El medio arco iris me ha recordado que hay un trecho de esa paz que yo como humana debo construir y que como sociedades hemos de elaborar. Mientras eso no sea labor de cada uno, todo queda vacío de contenido.